miércoles, 23 de diciembre de 2009

Plip y Charlie en ¿Te da miedo la oscuridad?



Jonathan Farr

LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2009
FCE
Colección Los Especiales de A la Orilla del Viento


—Llegó la hora de dormir —dijo Mónica.
—¡No apagues la luz! —dijo Charly—. A Plip le da miedo.
—A mí no, ¡a ti sí!
—¿Les da miedo la oscuridad? —preguntó Mónica.
—¡Se oyen ruidos en la noche! —respondieron Plip y Charly.

Primera impresión
Buscando libros que trataran sobre la oscuridad para “La columna de Leyolo Carcamán” de El Morbito, recordé haber visto este libro de Jonathan Farr en el FCE. Fui a la librería y lo leí. Supe que no sólo quedaba perfecto para la sección, sino que tenía la esencia del tema que escogimos para el número cero del periódico: el miedo a la oscuridad.

Ilustración
Un par de niños-animales, Plip y Charly, ubicados en un espacio amarillo y negro, coloreados con una mancha muy libre y rica que hace las de oscuridad. Siempre está presente el manejo de texturas en las ilustraciones de Jonathan Farr: del papel, de acrílico, de las tintas. Los personajes son muy simpáticos, las situaciones y el ritmo de lectura, entrañables.

Reseña
Plip y Charly no quieren aceptarlo, pero le temen a la oscuridad. Uno le echa la culpa al otro y viceversa, pero lo cierto es que no son los únicos asustados.

Opinión
El miedo es cosa de todos. Lo sienten los niños, pero también los adultos; es más, hasta el objeto de nuestros temores siente miedo también. Así, Plip y Charlie se bastan de una linterna para andar todo el camino de terror que los recorre en la noche y en la oscuridad. Cada quien tiene sus motivos, pero uno a uno se pueden solucionar.


miércoles, 11 de noviembre de 2009

29 FILIJ · CNA



Desde el 7 de noviembre empezó, como cada año, la Feria del Libro Infantil y Juvenil en el Centro Nacional de las Artes. No ha habido tanta gente como otros años, pero la oferta de libros no ha estado mal. La feria termina el 16 de noviembre, hay puente así que aprovechen y vayan a pasear.

Recomendaciones

En el stand de Colofón (zona B) encontrarán libros de un montón de editoriales españolas, latinoamericanas y más: como: Kalandraka, Oqo, Lóguez, Siruela, Anagrama... Todos los libros de Wolf Erlbruch son ampliamente recomendables y Colofón tiene muchos: el Abecedario de Moritz, el Pato y la muerte, uno de mis libros favoritos, y La gran pregunta. Ya salió el nuevo libro de Shaun Tan, Cuentos de la periferia, de Barbara Fiore, y se consigue el de Los conejos (su primer libro ilustrado). Además, además, bajo su propio sello editorial, Colofón presenta una colección de carteles ilustrados de los derechos de los niños, una chulada.

Ediciones Nostra (zona C) ganó el XIV Premio Internacional del Libro Infantil y Juvenil con Sennin, además de una mención honorífica por La caída de la casa de Usher. Tienen un stand pequeño y una colección no muy vasta, pero esta editorial ha ido construyendo de manera delicada y bien pensada una serie de libros INCREÍBLES. Vale mucho la pena verlos todos, de una manufactura impecable. Recomiendo especialmente El hombrecito Ix, Rondas del agua y El antihuevo, ilustrados por tres queridos amigos y talentosos artistas (Manuel Monroy, Miss Tutsi Pop y Juan Palomino, respectivamente), así como su colección de Cuentos extravaganes (a la que pertenece por cierto Sennin).

En Alfaguara está una edición de Donde habitan los monstruos de Maurice Sendak en pasta dura, no está caro y para quien no lo conozca, es el momento ideal para leerlo (se acerca la película). Asimismo hay todavía ejemplares de esa edición tan bonita, también en pasta dura, de Momo y La historia interminable de Michael Ende, y la colección de Roald Dahl (otra de pasta dura) cuyo diseño está increíble, y del contenido ¡ni se diga! No están muy caros y están bien lindos, vale la pena tenerlos.

El Naranjo es otra editorial que ha ido paso a paso haciéndose de una serie de buenos libros. Ya salió Conversaciones y discusiones de Alejandro Magallanes; el concepto está súper interesante. Me encontré con uno pequeñito, con ilustraciones preciosas y unos poemas increíbles de Ana Romero titulado Trenes, uno muy simpático de Francisco Hinojosa, Un pueblo lleno de bestias, también con ilustraciones de M. Monroy, y uno que ni me dejaron comprar (que hasta la FIL de Guadalajara) titulado Un abrazo, con ilustraciones de Ceci Varela.

Y por supuesto, en el stand de El Ilustradero (401 zona C) podrán encontrar el recién salido del horno Destinario, libro-oráculo para jugar bibliomancia (¡en verdad funciona!) así como El Morbito (periódico para ojos curiosos), y la ya conocida Caja de postales. Pero también, haciendo gala de la ilustración, están disponibles en el stand muñecos, playeras, pines magnéticos, espejitos, postales, botones y muchas muchas (créanme) muchas cosas más. ¡Visítenlo!

Finalmente, la exposición del 19 Catálogo de ilustradores está realmente para verse. Todas las ilustraciones son de un gran nivel, técnicas muy variadas e historias diversas. También están todos los carteles del concurso "Invitemos a leer" a todo color y gigantes. Todo esto en la Galería, ubicada en la zona B de la feria.

Hay muchas presentaciones, talleres y espectáculos todos los días. Visiten el minisitio de la feria y entérense de la programación detallada.

Por lo pronto, aquí les dejo para descargar el programa y el mapa.

lunes, 26 de octubre de 2009

La caricia de la mariposa


Christian Voltz
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2005
Segunda edición: 2008
Kalandraka

—Dime, abuelo, ¿dónde está la abuela?
—Bueno, hijo, verás... Unos dicen que está bajo tierra, con los gusanos y las lombrices... ¡Ya ves! Con el miedo que le daban a ella los bichos... Otros piensan que está allí arriba. Volando entre las nubes. ¡Con sus ochenta y cinco kilos! Pero yo sé... ¡que no está tan lejos!

Primera impresión
En un mar de libros, como suelen ser las ferias del libro, encontré una mesa donde todos los libros de Kalandraka costaban sólo cincuenta pesos: el paraíso. Había echado un vistazo antes a las ilustraciones de Voltz, pero no había leído con detenimiento ninguno de sus libros. Compré varios en esa ocasión, pero mi favorito sin dudas fue éste: La caricia de la mariposa. El tema de la vida y la muerte me encantan y es a través del discurso de la ilustración que uno puede disfrutar de su melodía de manera profunda, en un acorde doblemente poético.

Las ilustraciones de Voltz son collages tridimensionales. Utiliza pedacería de telas, de alambres, madera y hasta ciertos elementos orgánicos, como tierra, semillas y más. Construye a sus personajes de manera muy original con objetos reales y sus escenarios eminentemente teatrales tienen sin embargo un toque sensorial, muy táctil, que dan ganas de oler y tocar.

Reseña
Un niño y su abuelo comienzan el día y se disponen a trabajar la tierra. Una mariposa revolotea cerca de ellos. Mientras le explica cómo sembrar, el abuelo rememora a la abuela que ha muerto y le explica cómo sigue sintiéndola cerca, cómo en realidad no se ha ido lejos.

Opinión
Mientras que el abuelo y el niño están hechos con alambre, madera y restos de ropa, la abuela aparece dibujada a línea azul, siempre acompañada de una mariposa. El discurso visual es emotivo y eficaz. Gran libro álbum que enfatiza la necesidad mutua entre el texto y la imagen, a la vez que muestra la convivencia natural e inevitable entre la naturaleza (tierra y semillas) y el hombre (arado y riego), entre los animales (insectos, mariposas) y el humano (familia y tradiciones). Historia que devela ese lazo inquebrantable al fin entre los vivos y los muertos.

martes, 20 de octubre de 2009

El curioso incidente del perro a media noche


Mark Haddon
Traducción de Patricia Antón de Vez
20ª edición: 2008
Salamandra


Pasaban 7 minutos de la medianoche. El perro estaba tumbado en la hierba, en medio del jardín de la casa de la señora Shears. Tenía los ojos cerrados. Parecía estar corriendo echado, como corren los perros cuando, en sueños, creen que persiguen un gato. Pero el perro no estaba corriendo o dormido. El perro estaba muerto.


Primera impresión
Decían “léelo”, decían que era un libro que casi de una sentada iba a leer, decían que lo comprara, me hablaban de él, decían que era memorable y me volvían a decir “léelo”. Un día una amiga publicó un video narrado por una niña acerca de su hermanito autista (“Mon petit frère de la lune”) y otros amigos comenzaron a comentar, hasta llegar a El curioso incidente del perro a media noche. Pero fue hasta este cumpleaños que Rox me lo regaló y hasta esta semana que casi literalmente de una sentada lo leí. Y como toda gran historia, hoy que terminé de leerlo, siento ese gran vacío que se genera cuando los personajes se vuelven parte de ti, cuando sientes que los conoces, y cuando te das cuenta de que la historia acabó y sientes que los vas a extrañar; desde la entraña lo sientes.

Ilustraciones
Aunque es una novela, El curioso incidente del perro a media noche tiene algunos dibujos, juega con la tipografía y se apoya en recursos gráficos que consiguen que uno como lector se meta de lleno en la historia y sienta y comprenda lo que Christopher, adolescente autista, percibe y siente.

Reseña
Christopher descubre muerto a Wellington, el perro de su vecina, la señora Shears. Le gustan los perros porque son leales y más inteligentes que muchas personas que conoce. Le duele que lo hayan matado y está dispuesto a descubrir al asesino. Fanático de Sir Arthur Conan Doyle, de las historias de Sherlock Holmes, del Perro de los Baskerville. Christopher comienza a y a hacer de detective y a escribir una novela policíaca (que de hecho tenemos en las manos), gracias a la cual nos damos cuenta de su vida, de su manera de razonar, de sus miedos, gustos y recuerdos, y develamos un misterio de la mano de este gran y original narrador.

Opinión
Este libro sin duda alguna se ha convertido en uno de mis favoritos. Apela por más de una vía al lector. Los dibujos que presenta para que uno consiga entender realmente de lo que está hablando el narrador, que aseguran que su mensaje sea unívoco y objetivo, y a la vez su conciencia franca de que el lenguaje está plagado de metáforas, de símiles y de mentiras; la serie de problemas matemáticos que cita y que lo fuerza a uno a sentarse detenidamente a seguirlos hasta comprenderlos o desechar la capacidad misma de entender otros; la responsabilidad emocional que a veces parece reducirse a la del lector, porque Christopher narra y describe, pero se confiesa incapaz de atar ciertos cabos, leer el lenguaje corporal (“la gente habla mucho sin utilizar ninguna palabra”), de expresar sus sentimientos como su padre o Siobhan (su maestra)... En fin, el punto de vista del narrador en apariencia sesgado recuerda que nunca es demasiada sensibilidad, que sólo se trata de conocer al otro y en esa medida ser pacientes para poder entenderlo y amarlo. Y está claro, no es tarea fácil.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Camino a casa


texto: Jairo Buitrago
ilustraciones: Rafael Yockteng
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2008
Fondo de Cultura Económica
Los Especiales A la Orilla del Viento
Libro ganador del XI Concurso de Álbum Ilustrado


“Acompáñame de vuelta a casa
para tener con quien hablar y no dormirme en el camino.
El largo camino que me aleja de la ciudad.”


Primera impresión
Cada que hay publicaciones en la librería del FCE me entusiasmo y me pongo a leerlos. La verdad es que ese entusiasmo no siempre dura, pero en otras ocasiones crece. Un año después de haberse tenido que publicar, salió por fin Camino a casa. Y ha sido de esos libros que, de pie en la librería, de pronto las piernas se me vencen y me contengo para no ponerme a llorar. Es decir, es de esos libros bien escritos, ilustrados y que te conmueven sinceramente.

Ilustraciones
Líneas, líneas, color, mucho color. Escenarios completos, dos personajes, una voz leve grandes ilustraciones, un tono dulce y auténtico. Una niña, un león. Una ciudad. La ilustración y el texto se complementan tan bien que es difícil distinguirlos, imposible separarlos, injusto juzgar o leer uno sin el otro.

Reseña
Una niña invita a un león a acompañarla en su difícil trayecto de vuelta a casa. No pasa todos los días: una niña y un león. Pero para ellos dos parece de lo más natural.

Opinión
Cuántos libros álbum que existen y qué afortunada encontrar éste donde el texto y la imagen tal cual se necesitan el uno al otro, dialogan y se complementan. La narradora le habla de tú al león, la imagen en cambio muestra la situación que nadie más comparte. La relación entrañable se vuelve alegoría. Un león. Una figura imponente y también necesaria. Una vida compartida, interrumpida. Y, como todos los buenos libros, las relecturas inevitables.

Corazón de tinta



Cornelia Funke
LIBRO ILUSTRADO

Primera edición: 2008
Fondo de Cultura Económica/Ediciones Siruela
Traducción: Rosa Pilar Blanco

“Aquella noche llovía. Era una lluvia fina, murmuradora. Incluso años y años después, a Meggie le bastaba cerrar los ojos para oír sus dedos diminutos tamborileando contra el cristal. En algún lugar de la oscuridad ladraba un perro y Meggie no podía conciliar el sueño, por más vueltas que diera en la cama”


Primera impresión
Estaba por llegar a ver a mi abuela cuando en el radio comenzó a hablar Miriam Martínez, que aún trabajaba en el Fondo, invitada a cualquier programa que en ese momento escuchaba en el coche. Estaba ahí para presentar una trilogía de Cornelia Funke, cuyo primer libro era justamente éste: Corazón de tinta. Apenas hablar un poco de la historia, de los personajes y dar su opinión, me dieron muchas ganas de leer el libro. Llegué a mi destino pero seguí escuchando un momento más, anoté el nombre en un papel que tenía a la mano, y en cuanto pude lo compré. Recuerdo que lo leí un mes de diciembre porque me lo llevé a unas vacaciones de año nuevo. Fue quizá hace un año.

Ilustraciones
Lo que también me dejó prendada de este libro (conocido de oídas) fue que la autora no sólo escribía sino también ilustraba sus libros. Con más texto que ilustraciones, sus viñetas vienen a cerrar los capítulos, si bien llega un punto en que los dibujos se repiten... Tinta negra, línea, estilo como si fueran capitulares o detalles que envuelven la situación del capítulo.

Reseña
Meggie no lo sabe, pero su padre es nada menos que Lengua de Brujo, gran lector en voz alta que es capaz de traer al mundo real a los personajes cuyas historias narra. Pero este don tiene también un precio, y esta historia guarda un misterio. La madre de Meggie ha desaparecido, un visitante se presenta en plena noche y, una vez más, Meggie y Mortimer —su padre— deben dejar su casa atrás. Pero esta vez Meggie por fin encontrará respuestas.

Opinión
Corazón de tinta no sólo es entrañable por la historia que cuenta sino porque de cierta forma está construido sobre la base de los libros que inspiraron a la autora a escribir historias. De tal manera que no cuenta sólo una historia, sino cualquier buena historia, subyacente como está en el fondo de la anécdota, una cita abre cada capítulo y nos coloca en tono y en escena de lo que pudo haber ocurrido en otros libros, en todos los libros y que ocurre en este libro. Corazón de tinta es, entre otras cosas, una oda a la intertextualidad: genera tantas lecturas como necesarias fueron para construir esta memorable historia.

Selma


Jutta Bauer
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2009
Fondo de Cultura Económica
Colección Los Especiales A la Orilla del Viento

“Después de mucho pensar sin hallar respuesta, le pregunté al viejo sabio...
—¿Qué es la felicidad?
—Para explicártelo te contaré la historia de Selma, la oveja.”


Primera impresión
Selma fue de esos grandes hallazgos que llegan de manera azarosa. Contadas veces veo a mi hermanito Patricio (cumpleaños —a veces—, navidades o años nuevos —no siempre— y algo más que se topa en el camino). Esta vez, fue una rotura de brazo. No pregunté y lo fui a visitar al hospital. Un día antes busqué un libro para él. Encontré justamente uno titulado Cómo es tu papá, que viene con animales y demás (él es muy fan de los animales), y entonces encontré por causalidad Selma: un libro pequeñito y en blanco y negro. Lo leí y decidí llevarle mejor dos libros. De visita en el hospital se lo leí en voz alta (ningún otro libro que le he regalado lo he podido leer así con él, a excepción de Ríbit). Se moría de risa de la parte donde Selma afirma que, pasara lo que pasara, siempre dedicaría un momento del día a platicar con la señora Meyer.

Ilustraciones
Tintas, acuarelas, línea decidida y suelta, el formato de Selma además la enmarca en pequeños cuadros (si ya de por sí el libro es pequeño) a manera de encuadre de video (todo como si fuera entrevista). A veces Selma voltea a la cámara, otras sólo son tomas de ella viviendo e imaginando. Sencillo y atinado.

Reseña
Un perro sentado frente a una copa casi vacía de tinto después de mucho dar vueltas, decide preguntar al viejo sabio por la felicidad. Éste lo remite a la historia de Selma, una oveja a quien alguna vez le hicieron la misma pregunta. La respuesta es simple, pero entraña una sabiduría profunda de lo que a veces olvidamos y que habita, de hecho, en las cosas más inmediatas (y no por eso fáciles de ver) de la vida.

Opinión
Retomo la idea de la que parte este blog: todos nuestros libros favoritos terminan siendo parte de nosotros. Y es como si ciertos libros contaran de alguna manera también nuestra propia historia o llegaran como espejos en un momento en que no vemos claro. Por eso se vuelven entrañables. Selma, el personaje, vino a decirnos a Patricio y a mí que, aunque no tengamos esa cotidianidad que ella, la oveja, tanto intenta inmortalizar, hay rituales que perduran y relaciones que, no importa el espacio y el tiempo, significan la felicidad.

viernes, 9 de octubre de 2009

El Morbito


Periódico para ojos curiosos
"Mejor no lo leas"
:onírika
núm. 0 · La oscuridad
2009


El miedo te atormenta y luego se evapora: en la noche es más grande que tú, en la mañana desaparece.
La luz se va. No cierres los ojos: mira de frente al miedo, a la noche, a la oscuridad. ¿Te atreves?

Primera impresión
Quizá más que hablar de primeras impresiones, deba empezar diciendo que El Morbito es un sueño hecho realidad. Desde niña me gustaba inventar revistas con quien se dejara: mis vecinas, mi prima Itzel o yo sola. Me encantaba contar historias e ilustrarlas, teniendo siempre clara esa parte de que para contar una historia hay que contársela a alguien.
En ese entonces mi lector en potencia eran mis papás, mis vecinos, mis amigos, mi familia; quienquiera que tuviera cerca. No sé por qué ahora que soy más grande, ese lector se ha convertido en lo que en el mercado se delimita como el público infantil. Tal vez sienta que los niños pueden escucharte de una forma especial, sin vacilación alguna de acercarse a cualquier tipo de historia acompañada de imágenes; pero en realidad es que aún hay ciertos adultos que trazan una línea en realidad inexistente entre el mundo infantil y el adulto, como quien se empecina en negar que día a día habitamos mundos ficticios en la vida cotidiana y visitamos mundos reales en lo que leemos (y viceversa) y a cualquier edad. O tal vez tenga que ver con esa idea transmitida por algunos padres (por lo menos por el mío) de que al crecer uno debe alejarse más de las caricaturas y acercarse a la realidad.
Pero mi pasión está en esa conjunción: la del texto con la imagen, la de la realidad con la ficción, no importa la edad.

Cambio de planes
Irónicamente la creación de este blog se dio por el proyecto frustrado de una revista literaria para niños, y hoy lo uso otra vez para celebrar con una emoción sin precedentes lo que siento como mi primogénito.
El Morbito ha nacido en una familia de esas que se hacen en la vida. Dios nos hace y nos vinimos a encontrar por suerte y así, en los últimos meses al lado de Jorge, Mario y Anie (grandes amigos triveroquios) este periódico para ojos curiosos tomó forma cual feto en el vientre materno (a saber, nuestras cabezas, discusiones, negociaciones, creatividad y pasiones) hasta verse materializado en 16 páginas palpables llenas de todo eso que a los cuatro nos apasiona: historias ilustradas en forma de historietas, chistes, cuentos, ensayo, novela por entregas, y por supuesto, muchas y hermosísimas imágenes. El tema para el número cero es la oscuridad, la noche, el miedo. A partir de 2010 saldrá regularmente.

Opinión
Será para mí un gran gusto que ahora sean ustedes, queridos lectores, quienes me compartan sus opiniones de esta obra. Pero antes tienen que correr a conseguir su Morbito y leerlo si es que se atreven, ya que no por nada el lema del periódico es “mejor no leas”.

Visitar sitio de El Morbito

lunes, 28 de septiembre de 2009

The Look Book


Chris Sickels
Red Nose Studio

Primera edición: 2007
How Looks
Cincinnati, Ohio


One morning, Ian looked dat Ann and Ann looked at Ian.
They shrugged their shoulders and sighed.
“I’m bored”, said Ian.
“Im bored”, said Ann.
“We’re bored”, they complained to their mother.
“Bored?!” she cried. “Why, just go outside and look around. There’s plenty to see!”
Ann looked at Ian and Ian looked at Ann.
They shrugged their shoulders and headed out the door.


Primera impresión
Un buen día, Yosh llegó a la oficina cargado de dos frascos ilustrados y un libro que, me aseguró, era su hijo. Tal vez de ahí se derivaría su aprehensión cuando se lo pedí prestado. Al final accedió aunque me hizo jurarle que, de pasarle cualquier cosa, habría de darle yo a mi primogénito tan pronto como éste naciera. Como un cuento de hadas llegó a mis manos The Look Book, si bien no es por completo un libro para niños. Pero quién soy yo para decir qué es para niños y qué no. Que los niños decidan y que lean lirones.

Las ilustraciones lo son todo en este maravilloso libro. O casi todo, porque se parte de un juego de palabras, de identidades y de visiones. Las ilustraciones son pequeñas esculturas, pequeñas piezas tridimensionales, emotivas e impecables, dentro de esa estética de lo inacabado y espontáneo. Obras de arte.

Reseña
Un día Ian y Ann están hartos de la tele, aburridos y hastiados de las vacaciones. Su madre les sugiere que salgan a mirar el mundo, éste ofrece mucho que ver...

Opinión
Como diría Javier Sáez: el autor de libros álbum debe partir del visor desde el cual presenta su historia, el punto de vista que da al lector. The Look Book pone en jaque el lugar desde el que percibimos las cosas. No basta con mirar ni con asumir que nuestros ojos son los de todo el mundo. No hay un observador universal y cada quien vive el mundo desde lugares muy distintos. Pero este libro enseña que es posible comunicarlo.

viernes, 18 de septiembre de 2009

El poso de café


Aitana Carrasco Inglés

Faktoria K de Libros
Madrid
Colección Quitapenas

Aquella tediosa tarde, mis pies, decididos a vagar sin rumbo, se detuvieron sin previo aviso. Alcé la vista y apareció claramente ante mis ojos una extraña cafetería que nunca antes había estado allí. Pedí un café, creo recordar, o quizá el café me pidió a mí. El caso es que, tras el último sorbo, caí en él. En el poso de café. El pozo del café...


Conocí a Aitana primero de oídas: había ganado el premio A la Orilla del Viento del FCE y tenía una forma peculiar de ver el mundo, según me dijo mi amigo Juan Carlos. Luego la conocí en persona: ahí estaba la Niña Roja recortando concentrada y pegando. Belén García tomaba también ese taller con Adelchi Galloni en el Instituto Italiano de Cultura en el D.F. y la miraba con admiración mientras me contaba cómo Aitana utilizaba recortes de grabados antiguos y les daba un toque único al convertirlos en su propia ilustración. Pero el día en que hablé con ella y realmente la conocí (la tercera es la vencida) fue una noche antes a su partida (ironías de la vida).

Casualmente El poso de café es justo el resultado de ese taller de Adelchi Galloni, de ese ingenio del que me hablaba Juan Carlos y de la maestría que reconocía Belén. Y bueno, este post viene como consecuencia de que por fortuna la haya conocido a tiempo antes de irse, y del gran cariño y admiración que nació luego de esos tres encuentros y de cada encuentro que vuelve a aparecer cuando me encuentro con un nuevo libro de la Niña Roja.


¡Ojalá llegue pronto a México!
más de uno ya lo espera...

sábado, 12 de septiembre de 2009

El hipo de Lola


texto: Christel Guczka
ilustraciones: Aitana Carrasco Inglés

LIBRO ILUSTRADO
Primera edición: 2009
Ediciones SM
Colección El Barco de Vapor - Los Piratas


Desde que Lola nació ha sido una niña muy sensible, dicen sus papás, extraña, comentan sus amigos; insoportable, piensa su hermano. Y es que Lola llora por todo


Primera impresión
Conocí a Lola en el blog de Aitana Carrasco. Con el antecedente del personaje de Salvavidas, me llamó la atención esta niña que no podía controlar su hipo. Meses más tarde, entré a tomar un diplomado en SM y conocí a Christel, la escritora. Me gustó la coincidencia, le tomé una foto a Christel sosteniendo su libro y, tan pronto llegué a mi casa, se la envié por mail a Aitana. Tuve que esperar varios meses para encontrar el libro. Las tres son mujeres que vale mucho la pena conocer. Por la vista nace el amor y ese primer encuentro con Lola me llenó de curiosidad para ver por qué esta niña causaba tantos estragos con cada hipo que tenía.

Las ilustraciones de Aitana siempre tienen un toque muy entrañable, como si la conocieras a través de sus escenarios, de esa técnica de collage, un gran colorido y personajes divirtiéndose, además del juego de incluir en su ilustración el mismo libro de Lola que tenemos en las manos abierto dentro de la ilustración. Así Aitana nos transporta a algo así como una cuarta dimensión.

Reseña
Lola es una niña que no conoce las medias tintas: cuando llora, lo hace a todo lo que da, cuando le da hipo, éste se siente en toda la cuadra, imagínate cuando se ríe o cuando se enoja... Lola es, lo que podríamos llamar, una niña apasionada y que se hace sentir. Basta que uno la conozca para confirmarlo.

Opinión
Los personajes y situaciones presentados en El hipo de Lola utilizan la exageración como recurso cómico y poético. Lola es lo que hace y, sobre todo, lo que siente, y por eso no puede pasar desapercibida para nadie: padres, hermano, mascotas o el mismo lector. Christel tiene una forma muy efectiva y verosímil de presentar esos sentimientos incontenibles de los niños: cuando aún no saben controlar lo que sienten y sus impulsos los superan. No existe lo bueno o lo malo, sólo lo que se siente y uno a uno, Lola prueba cada sentimiento hasta que consigue dominarlo y, por ende, dominarse a sí misma.

viernes, 4 de septiembre de 2009

¡Sálvate Elías!


texto: Élisabeth Brami
ilustraciones: Bernard Jeunet

LIBRO ÁLBUM
Primera edición: 2006
Kalandraka

Libros para soñar

“Escucha bien, Elías. A partir de ahora, te llamas Emilio, ¿entiendes? Y el señor y la señora François son tu tío y tu tía. Tienes que portarte muy bien. Volveremos”.



Primera impresión
Movida por mostrarme un ejemplo de ilustraciones en volumen, Anie fue al librero y me entregó ¡Sálvate, Elías!. Yo no me esperaba que, además de lo grandioso de las imágenes —en técnica y en contenido— la historia fuera a ser de ésas que te paralizan frente a la última página, la línea final, que hacen brotar las lágrimas (de niña jamás lloré por un libro ni por una película, qué raro).

La historia que cuenta es de ésas que te hacen volver y revolver las páginas cuando terminaste de leer para tratar de comprender el torbellino que pasó sobre ti. Luego volví a la oficina con Anie, y me recibió con una gran sonrisa, como si supiera exactamente lo que me acababa de vivir en ese libro.

Las ilustraciones suscitan millones de sensaciones y segundas lecturas. Guardan un discurso de ambivalencia o ironía que también tiene la historia, pero consiguen darles la vuelta, como toda buena ilustración. Creadas con papel maché, cartones, papeles y más, los rostros de los personajes no reflejan ninguna emoción contundente, casi cada página contrapone un ambiente seco (enfatizado por colores ocres, oxidados) a una página blanca que acoge el texto; en su parte baja se pasean animales: patos, ratas, un perro, un animal distinto en cada página. Como si nadie sintiera o como si ninguno, niño ni animal, pudiera hablar lo que siente.

Reseña
Un día Elías y sus papás dejan la casa “sin echar la llave”. Elías sólo tiene ocho años y no comprende muy bien la situación. Sus padres se van y lo dejan en el campo con los François, quienes ahora tendrán que pasar por sus tíos. Pero ellos pronto arrancan la estrella amarilla de la manga de su camisa y la pesadilla inexplicable se vuelve más y más grande, y la eterna espera del regreso de los padres resulta absolutamente desoladora.

Opinión
Si el miedo más profundo de un niño es perder a sus padres, cuando Elías además tiene que renunciar a su propio nombre, pareciera que queda flotando en la nada, que deja de existir. Sólo tiene ocho años y hasta su estrella amarilla ha perdido.

Las obras de tinte social a veces suelen hacer explícito un solo mensaje, pero no es el caso de ¡Sálvate, Elías!. La elección del narrador es determinante para generar ese ambiente confuso e incompleto: falta información —y no se dice de manera explícita nunca—, faltan colores, mientras que las texturas y los personajes mismos parecen irremediablemente desgastados. Mucho tiempo ha pasado sobre ellos y no están en lo que se mira o lee, sino en ese lugar donde cada vez el lector consigue identificarse con ellos, con él: Emilio o Elías.

lunes, 17 de agosto de 2009

Las brujas


texto: Roald Dahl
ilustraciones: Quentin Blake

LIBRO ILUSTRADO

Primera edición: 2006
Alfaguara Infantil
Biblioteca Roald Dahl


En los cuentos de hadas, las brujas llevan siempre unos sombreros negros ridículos y capas negras, y van montadas en el palo de una escoba. Pero éste no es un cuento de hadas. Éste trata de brujas de verdad.


Primera impresión
Una de las imágenes más aterradoras que recuerdo de cuando era niña viene de Las brujas de Roald Dahl. Si bien ya es suficiente que el narrador nos diga que una bruja puede ser cualquier mujer del mundo y que éstas detestan a los niños, las maneras en que en el libro se describe cómo se deshacen de ellos resulta terrible: una niña se esfuma de la faz de la tierra, todo el pueblo la busca hasta que un día alguien la ve en su propia casa. Está atrapada en un cuadro de su padre, donde pasa toda su vida, inmóvil, hasta que un día desaparece.

Las ilustraciones, como Quentin Blake acostumbra, son a tinta, pero tienen un toque como de carboncillo para sombras y volumen que, puestos en el lugar preciso, dotan las escenas de mucha vida. Completan las imágenes tan bien generadas ya por Dahl, además de que incluyen toques de humor que, dada la brutalidad a veces de la historia, hacen más leve el golpe (no que el propio autor no sea también bastante irónico).

Reseña
Las brujas usan ropa normal, parecen mujeres normales, pero están determinadas a deshacerse de todos los niños del mundo. Luke sabe esto porque su abuela es una experta en brujas. Se dedicó durante toda su vida a investigarlas, pero nunca dio con la Gran Bruja. La muerte inesperada de los padres de Luke, la enfermedad de la abuela y un pésimo tino los hará encontrarse con ella en una aventura que empieza en Noruega y se desarrolla en un hotel del lujo en Inglaterra. Hay ratones, gatos y un director de hotel roñoso, además de muchas muchas brujas de verdad y Luke, el niño más valiente que hayas conocido.

martes, 14 de julio de 2009

Emigrantes


Shaun Tan

Primera edición: 2007
Barbara Fiore











Primera impresión

Hace un año tomé un curso de fomento a la lectura en niños. Había sobre todo maestras y editoras; ilustradores y autores casi no. El expositor utilizó alrededor de una hora y media de las cinco totales para que leyéramos algo que no nos dio para leer a casa pues, seamos honestos, no lo íbamos a leer. Y claro está, cómo alguien que va a un curso de fomento a la lectura va a ser un lector responsable. Entre las actividades propuestas nos repartió varios libros para que los analizáramos y dijéramos al final si era o no para niños y por qué. Una señora al final del salón levantó la mano, mostró una ilustración de Emigrantes (donde se presenta por primera vez la ciudad nueva y unas esculturas gigantes que evocan la Estatua de la Libertad) y aseguró que se trataba de un libro de terror, que se sentía muy asustada y que dudaría antes de dárselo a sus alumnos. Por fin le di la razón al expositor: no se podía confiar en que los ahí presentes leyeran.

Las ilustraciones están hechas con grafito y lápices de color. El libro en general es monocromático y evoca el desgaste de fotografías viejas o de escenas que sólo pudieron haber ocurrido cuando las cosas aún no eran a color.

Reseña
Un hombre joven decide embarcarse a otro país-continente para buscar mejor suerte. Debe dejar a su familia y encontrarse con un lugar donde todo es diferente. Narrado sólo con imágenes, el libro evoca la sensación de estar en un lugar desconocido y ese proceso de extrañamiento y gradual apropiación.

Opinión
Quizá con la globalización y las comunicaciones a todo lo que dan, resulte un tanto difícil imaginar lo que es llegar a un lugar totalmente extraño. Para que el lector se sintiera también extranjero, Shaun Tan no sólo leyó todos los libros de emigrantes que encontró, sino que generó un espacio, un idioma y un lugar imaginario donde cualquiera se siente atrapado en sí mismo, sin poder darse a entender con nadie y sorprendido de cada cosa nueva que aparece. Además, en tanto muchas de las imágenes se presentan como secuencias, el lector termina por convertirse en un espectador de cine mudo que Shaun Tan proyecta con maestría en este libro clásico que, si bien genera sentimientos de miedo y angustia, vale la pena leerlos y sentirlos.

Retratos


Pablo Bernasconi

Primera edición: 2008
Edhasa


"Toda mi vida, toda mi alma, todo mi espíritu están en tocar esa trompeta"
Louis Armstrong

Confío en el saber del lector, en su mirada activa. Le exijo que recoja las pistas que con cuidado planté. Especulo con que supere la primera mirada, porque apunté directamente a la segunda.


Primera impresión
Pablo Bernasconi es un autor que conocí recientemente, gracias a mi buen amigo Mario. En una visita a su casa, me mostró su libro favorito: El diario del Capitán Arsenio. La máquina de volar. Pero ese libro no es la razón de esta reseña, sino Retratos, que reúne de manera concisa y poética lo que parecería apuntar a la esencia de personajes por todos conocidos y que, en palabras del propio autor, amados u odiados, que repugnan o atraen y que, sobre todo, no resultan indiferentes.

Las ilustraciones son en su mayoría collages digitales, cada una sumamente cargada de sentido. Como si la frase que la acompaña fuera el detonante y esencia de cada personaje, para que el retrato verdaderamente hable de su identidad y permita al lector seguir dándole vueltas a todo lo que cada elemento puesto dice y evoca. Como dice Bernasconi, uno no puede agotar el libro en una sola lectura, ni en dos, ni en tres...

Reseña
Frases retomadas de distintos personajes famosos acompañan el retrato de cada uno.

Opinión
Un despliegue de lecturas, épocas y demás ficciones para hablar acerca de la condición humana, de la sociedad y del punto de vista que la historia le ha dado a los personajes que murieron, pero que viven como iconos, siempre de acuerdo con los ojos de quien los ve y, por supuesto, de quien los ilustra.

viernes, 12 de junio de 2009

Quiero una mamá robot



Davide Cali y Ana Laura Cantone
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2009
Ediciones SM

Título original: Voglio una mamma-robot
Traducción: Laura Lecuona


Mi mamá siempre me deja solo. Todos los días va a la oficina, incluso el sábado. En la casa, cuando regreso de la escuela, encuentro la comida lista y una nota que siempre dice lo mismo: ‘Por favor lávate los dientes, haz la tarea y ordena tu recámara. UN BESO. Mamá’. Después de comer... me lavo los dientes, hago la tarea, ordeno la recámara, después me quedo solo a aburrirme con el gato. Así, he decidido construirme una... ¡mamá robot!


Primera impresión
Gaby le regaló a Tomás Cómo alcanzar una estrella y de ahí Tomás comenzó a interesarse más por los libros álbum. Un día estaba en su cuarto en busca de mi gatita y me encontré Quiero una mamá robot. Me olvidé de mi gatita y me senté en su cama a leer el libro, que además estaba como salidito del horno. Una delicia.

Las ilustraciones hacen justicia a ese decir popular entre ilustradores y diseñadores (algunos) de que para ilustrar vale echar mano de lo que sea. Ana Laura Cantone desarrolla aquí un collage sin límites: texturas de tela, hilos, encaje, fotografías de puertas, escuadras, teléfonos, plastas de acrílico, lápices de color, grafito, recortes de revistas de ayer y hoy y, claro está, un concepto sólido a lo largo de todo el libro, un personaje simpático y entrañable, y una composición y ritmo impecables.

Reseña
El protagonista se siente solo porque su mamá nunca está con él, entonces decide crearse una mamá robot que repare todos los pormenores que su madre de carne y hueso ha descuidado. Conforme maquina su terrible plan, el protagonista comienza a pedir más y más y más. No desea una madre perfecta sino hacer lo que quiera... en serio, hasta su cara se empieza desfigurar poco a poco.

Opinión
El libro recrea un flujo de pensamiento de lo que un niño puede desear. Basta dejar correr las posibilidades para que consiga mirar con una perspectiva nueva la situación y poder decir abiertamente que lo que realmente quiere no es una mamá robot, sino a su mamá de verdad.

lunes, 8 de junio de 2009

El secreto de Gorco


texto: Ricardo Chávez Castañeda
ilustraciones: Francisco Nava
LIBRO ILUSTRADO

Primera edición: 2008
Alfaguara Infantil


Toda la gente guarda un secreto. El secreto más importante. No lo cuenta ni a sus amigos ni a sus padres ni a su esposa ni a nadie. Si todavía existieran las brujas habrían descubierto el secreto de Gorco. Pero las brujas ya no existen y Gorco es muy cuidadoso. No quiere que nadie sepa que su secreto es una niña larguísima de catorce años. “De ojos como lunas dormidas”, escribió Gorco, porque el lenguaje del amor es la poesía.

Primera impresión
De visita reciente en la sección de niños de una librería de Coyoacán encontré este libro. Me llamó la atención porque otro libro de Chávez Castañeda que leí me marcó profundamente (Salvavidas), y así es como uno va estableciendo una estrecha relación con los autores y con los libros. Para decidirme a comprar un libro desconocido acostumbro leer la primera página (supongo que muchos lo hacemos) y eso basta para llevarlo o no. Este libro pasó la prueba al instante.

Las ilustraciones se presentan en blanco y negro en el interior, y a color en la portada. Están hechas a lápiz y más que ambientes, Francisco Nava muestra muchos personajes simpáticos y con su estilo característico de rostros muy dulces.

Reseña
Gorco tiene un secreto: está enamorado de una niña mayor que él. No puede echarla de su mente, así que decide que lo único que le queda hacer es casarse con ella. Ante sus limitadas posibilidades no se esperará una solución que le llega de manera natural.

Opinión
La prosa de Chávez Castañeda me encanta; es muy sutil para delinear los sentimientos de los personajes y situaciones cotidianas y generar empatía con el lector. El libro trae además otro cuento titulado "El tiempo que se movía y el tiempo que no se sabía mover", pero la verdad Gorco es muy superior a él: como el cuento de Gorco es muy corto, quizá fue una decisión editorial meter otro. Con todo, vale mucho la pena tener el libro por Gorco, es de una ternura sin límites.

Perdido y encontrado

Oliver Jeffers
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2005
Fondo de Cultura Económica
Los Especiales de A la Orilla del Viento

Éste era un niño que un día se encontró un pingüino en la puerta de su casa. No tenía idea de dónde había salido ni por qué lo seguía a todas partes. El pingüino se veía triste. ¿Se habría perdido?”

Primera impresión
Mi suegra a veces compra libros ilustrados. Un día antes de comer me encontré con Perdido y encontrado sobre la mesa y lo empecé a leer. No conocía a Oliver Jeffers y tenía entre mis manos el primer libro donde aparece este personaje sin nombre y además donde conoce a su amigo el pingüino. Tan pronto terminé de comer, corrí a comprarme un ejemplar y desde entonces soy gran fan de este artista.

Los personajes de Jeffers son muy sencillos, y tiene un estilo muy característico y entrañable. Utiliza acuarelas y lápiz, juega con las manchas para construir sombras, volumen en el agua o en los árboles. Sus ilustraciones son de una gran plasticidad y las expresiones de los personajes y simpleza de escenarios, memorables.

Reseña
Un pequeño niño se encuentra un día a un pingüino en su puerta. Asume que está perdido y hace todo lo posible por ayudarlo a regresar. Pero quizá no se trata de un pingüino perdido, sino de un nuevo amigo.

Opinión
Un libro sobre la amistad interespecie, lleno de ternura, humor y sencillez. Un clásico entre los niños y amantes del libro álbum; un personaje que persiste en la memoria e ilustraciones que uno puede contemplar por un buen rato.

domingo, 7 de junio de 2009

Matilda



texto: Roald Dahl
ilustraciones: Quentin Blake
LIBRO ILUSTRADO

Primera edición: 2006
Alfaguara Infantil
Biblioteca Roald Dahl


Ocurre una cosa graciosa con los padres. Aunque su hijo sea el ser más repugnante que uno pueda imaginarse, creen que es maravilloso.
A veces se topa uno con padres que se comportan del modo opuesto. Padres que no demuestran el menor interés por sus hijos y que, naturalmente, son mucho peores que los que sienten un cariño delirante. El señor y la señora Wormwood eran de ésos.

Primera impresión
No voy a mentir. Vi hace muchos años la película de Matilda, igual que me pasó con La historia sin fin, y luego leí el libro. Parecería malo ver una película y luego sentir el deseo de leer la historia, pero me parece que apunta al fomento a la lectura de una forma grata, por lo que no veo nada malo en ello. Lo único malo a veces es tener que luchar con las imágenes cinematográficas y conseguir construir las propias. De cualquier manera, Matilda viene acompañada por unas espléndidas ilustraciones de Quentin Blake que, si bien dan una imagen más de los personajes y situaciones, complementan la historia y la adornan con una ternura particular de la que sus ilustraciones siempre están cargadas.

Las ilustraciones están hechas con tinta y aguadas. Tienen esa sensación de soltura y dinamismo que un trazo maduro como el de Quentin Blake sabe expresar. Los personajes son entrañables desde que uno los lee, y las ilustraciones ayudan a que queden prendados del lector para recordar esa sensación de lo que les ocurrió con las palabras cuando se evoca la sola imagen.

Reseña
A Matilda sus papás no la soportan, pero es una niña genio. Uno se pregunta cómo alguien así pudo haber nacido en esa familia, pero ella pronto descubre cómo sobrellevar a sus excéntricos padres y a la directora Tronchbull, primero gracias a su ingenio y pronto a un poder que nunca creyó tener.

Opinión
Presentar a un personaje que es superior a los demás debía tener una contraparte. Es muy atinado de Dahl comenzar burlándose de los padres que idolatran a sus hijos para luego mostrar cómo hay otros que los odian, incluso o por tratarse de alguien como Matilda. El uso de la ironía y la exageración son utilizados con maestría para arrancar carcajadas ante situaciones por demás violentas y adversas contra niños pequeños, violencia intrafamiliar y una despreocupación absoluta por una hija menor entrañable y más dulce que el nombre de su maestra, la señorita Honey. Ideal para leerse antes de dormir.

domingo, 31 de mayo de 2009

Ríbit


Juan Gedovius
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 2005
Ediciones SM
Colección Giraluna










Primera impresión
Ríbit fue de los primeros libros para niños que leí, fue de mis reencuentros con los libros ilustrados, reformulados, nuevos, diferentes de cuando yo era chica. Estaba como becaria trabajando en SM y el bibliotecario, que iba todos los días a la librería que tiene la editorial, me compraba los libros con un descuento de 50%. Me gasté en esa época casi todo mi sueldo en libros para niños y, entre los que más me impresionaron, estaba y sigue estando Ríbit.

Tanto fue así que una navidad se lo regalé a mi hermanito Patricio, que entonces tenía unos 2 años. Él aún no leía y me pareció ideal este libro sin letras. Lo pasé una vez con él, narrándoselo tal como yo lo veía. Me pidió que se lo contara otra vez, y después lo leyó solo hasta ofrecer leérselo a su mamá. Recuerdo que me daba ternura que, como Patricio todavía no podía pronunciar bien la r, al referirse al libro decía: “Es Dríbit, una dranita droja”. No sé si Gedovius habrá pensado en este juego fonético, que lo convierte al final en una especie de libro oral.

El predominio del blanco dota de limpieza las ilustraciones y enfatiza la presencia del protagonista y resto de actores con los que éste se va encontrando. Los colores marcan la identidad de cada personaje y, gracias a las imágenes y su posición sobre ese fondo blanco, la historia se teje y el ritmo de cada página cobra sonoridad. Gedovius trabaja con tintas y es de una pulcritud notable; sus personajes, sobre todo los animales (a mi gusto) tienen una estilización bien lograda y resultan muy simpáticos.

Reseña
Una ranita roja con una paleta (también roja) pegada a la pata se topa con una señora dorada. Comienza así, a partir de ese primer encuentro, un juego de trueques, personajes y colores que llevará Ríbit a lo que más desea... la noche, que le lean un cuento o que hayas leído una historia sin palabras aparentes.

Opinión
Un libro como Ríbit refuerza la idea de que el acto de lectura no depende únicamente de la palabra escrita, y dota al libro de un poder encerrado en sus páginas que un niño de 2 años puede comprender y hasta fomentar la lectura en los demás. De esta manera, una historia bien contada genera una conexión con uno a cualquier edad.

El pollito de la avellaneda

texto: Antonio Rubio
ilustraciones: Gabriel Pacheco
LIBRO ÁLBUM

Primera edición en español: 2006
Kalandraka
Colección Libros para Soñar


Cabra, dame cuero para el zapatero,
que tiene que hacer unos zapatos para el ama,
que tiene que sacarle una avellana a mi pollito que está en la avellaneda.
Ande, no se haga de rogar,
que se me puede ahogar.

Primera impresión
En la presentación de la colección Libros para Soñar (hace como dos años en el Centro Cultural España) vinieron los editores, escritores y cuentacuentos de Kalandraka. Antonio Rubio leyó este cuento tiernamente y aproveché que también andaba por ahí Gabriel Pacheco para comprar el libro y llevármelo firmado por los dos.

Las ilustraciones tienen una paleta sobria, hechas digitalmente; hay que verlas detenidamente para encontrar mensajes entre líneas que este ilustrador añade siempre tan sutilmente en su trabajo.

Reseña
Un pollito está con su gallina en la avellaneda, cuando de pronto al pollito se le atora una avellana en la garganta. Rápido corre la gallina por su ama para que lo ayude. Pero la ama necesita sus zapatos, el zapatero cuero, la cabra pasto, el pasto lluvia... Cuando llegan, el pollito ha muerto. No, no es cierto. Al final todos bailan felices al ritmo del canto del pollito (extrañamente la cabra, que acababa de dar su cuero, baila con ellos también).

Opinión
Se trata de un cuento popular que se contaba de boca en boca. De hecho empieza con la frase “Pues señor...”, que quizá en México no sea tan conocida, pero que se acostumbra usar para abrir un relato oral. Vale la pena leerlo en voz alta y leérselo a alguien, disfrutar mucho de las imágenes y hacer el pacto lector para aceptar que una cabra puede bailar aunque haya servido para zapatos junto un pollito que aguantó con la avellana atragantada más de lo que tarda en crecer el pasto. Kalandraka publica libros álbum memorables, de gran calidad y aptos y dirigidos a todas las edades.

domingo, 24 de mayo de 2009

Tantos animalitos muertos


texto: Ulf Nilsson
ilustraciones: Eva Eriksson
LIBRO ILUSTRADO

Primera edición: 2008
Ediciones Castillo


Un día, estábamos aburridos. No había nada que hacer y queríamos divertirnos.
Entonces Ester encontró un abejorro muerto.
—Mira, aquí tengo algo —dijo emocionada—. ¡Algo triste y trágico!

Primera impresión

Un día fui a ver a Karen Coeman a Castillo. No conocía bien la colección de libros para niños de la editorial y me empezó a mostrar varios, para diferentes edades y con distintos estilos de ilustración. Cuando sacó Tantos animalitos muertos hizo una pausa y me empezó a contar la historia que descansaba dentro de sus páginas, mientras ella misma pasaba las hojas para que pudiera ver los dibujos. Fue como estar otra vez ante una cuentacuentos (mi maestra en preescolar, mi mamá, mi abuela) que desde hace tanto tiempo no tenía.

En las ilustraciones se nota el trazo a lápiz, suave y expresivo, que está en todos los personajes y en ciertos elementos del escenario del fondo, pero no en todos; coloreadas con acuarela, algunas plantas están de hecho pintadas con un toque impresionista. La paleta de color es muy armónica. Los personajes teatrales y reflejan con exactitud lo que sienten mientras actúan.

Reseña
Aburridos en un día de verano, Ester encuentra el primer animalito muerto, un abejorro. Se lo muestra al protagonista quien reacciona con asco y espanto; le tiene miedo casi todo, sobre todo a la muerte. Juntos entierran al abejorro. Ester hace el trabajo, el protagonista es bueno para escribir, así que se ofrece a ser el encargado de escribir los poemas póstumos. Pronto se les une el hermanito de Ester, Pepe, quien es el plañidero de su nueva empresa: una funeraria para animalitos muertos.

Opinión
El tema de la muerte es fascinante y puede ser abordado de maneras diversas. En Tantos animalitos muertos se muestran distintas reacciones hacia la muerte: Pepe pregunta y pregunta, teme y conoce; Ester, valiente al inicio, se deja conmover por los poemas del protagonista. En torno a todo el pragmatismo que es llevar una funeraria, no hay insensibilidad hacia la muerte, sino se le mira directo a los ojos.

sábado, 23 de mayo de 2009

El sendero de los gatos apachurrados


texto: Alfonso Orejel
ilustraciones: Triveroquio (Anabel Prado y Jorge Mendoza)
LIBRO ILUSTRADO

Primera edición: 2008
Cidcli
Colección Delta 3




Miaaaaaauuuu fue la última palabra que lanzó Mino, mi gato favorito, antes de morir aplastado por las llantas de un auto desconocido.


Primera impresión
Anabel, en una cena en su casa, aprovechó para mostrarme unas ilustraciones en las que estaba trabajando. Sacó una cajita de zapatos y la destapó: dentro había un singular señor que se quitaba el sombrero (un mago o un presentador de circo) y dejaba ver un conejito blanco sobre su cabeza. Se trataba de su primer libro ilustrado para niños. Además, no lo hacía sola, sino en equipo con Jorge Mendoza alias Pixilon (Triveroquio), quien se encargó de crear los personajes y la escenografía de estos actores a los que Anabel daría vida modelándolos con plastilinas de colores. Pero esa impresión se reformuló cuando unos meses después, felizmente me encontré la publicación en la librería y me hice de ella.

Las ilustraciones están hechas con plastilina de colores, y los escenarios con acrílicos (¿o gouache?), que además muestran una perspectiva muy dinámica. Algunos personajes tienen facciones de gatos (pero no todos, sólo los niños) y son muy expresivos. El resultado son imágenes impresionantes en propuesta y manufactura, sobre todo por los detalles más pequeñitos, como las sombras y luces, algunas líneas de contorno delgaditas, texturas de pelo y hasta pedacitos de hilo y mecate para representar pelo y bigote.

Reseña
Mino, el gato del protagonista, es atropellado —al parecer por accidente— en la primera página de un libro. Su dueño, desconsolado, está en proceso de duelo cuando más gatos comienzan a morir. ¿Será sólo una coincidencia o habrá un misterio por develar? Una novela policíaca para lectores jóvenes, llena de humor negro y algunas imágenes un tanto grotescas que develan una verdad que nadie se esperaría.

Opinión
Algunos detalles del diseño y el papel utilizado me recuerdan más a una revista que a un libro, y eso no me pareció del todo atinado. Con todo, se trata de un libro muy original, tanto por lo que se arriesga al ofrecer una historia así a un público infantil, como por el tipo de ilustraciones, desarrolladas con un recurso tan poco explotado en México. Vale mucho la pena leerlo y tenerlo.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Ahora no, Bernardo


texto e ilustraciones: David McKee
LIBRO ÁLBUM

Primera edición en Colombia: 2005
Alfaguara
Colección Nidos para la lectura


“Hola, pa”, dijo Bernardo.
“Ahora no, Bernardo”, dijo su papá.
“Hola, ma”, dijo Bernardo.
“Ahora no, Bernardo”, dijo su mamá.
“Hay un monstruo en el jardín y me va a comer”, dijo Bernardo.
“Ahora no, Bernardo”, dijo su mamá.
Primera impresión
En el taller de Javier Sáez en 2008, nos mostraban libros álbum que colocaban en una mesa en el centro. Así conocí otra faceta de David McKee (autor conocido por Elmer). Ahora no, Bernardo me dio mucha risa y me encantó. Así se lo dije a Eva quien me respondió: “Es un libro muy fuerte”. Y me di cuenta de que yo no lo había visto así, pero que tenía absoluta razón. Como El globo de Isol, este libro habla de la mala relación con los padres, falta de comunicación, la metamorfosis en pos de atención. Definitivamente es un libro entrañable, apto para todos.
Al final resultó que Eva tenía dos libros y ante mi emoción desmesurada por el libro en cuestión me regaló uno. La cosa es que se trata de una edición colombiana que no se conseguía aquí en México; pero no se preocupen, que lo vi hace poco en librerías nacionales.

Las ilustraciones están hechas con tintas de muchos colores, y las imágenes son muy brillantes y llenas de vida. La composición da un punto de vista frontal. Las escenas son simples y están acompañadas de un texto muy corto, pero contundente.

Reseña
Bernardo saluda a su papá, quien, en plena acción de clavar un clavo en la pared, se martilla la mano y le pide que se vaya con un “Ahora no, Bernardo”. El estribillo se repite cuando saluda a su mamá y también cuando asustado le avisa que hay un monstruo en el jardín.

Opinión
De hecho, el estribillo se repite a todo lo largo del libro, para hacernos reír (como ya confesé), pero para apuntar también cómo no basta hablar para comunicarse, y la atención que un niño requiere va más allá de alguien que prepare la cena y lo mande a dormir en la noche. La metáfora de un niño que se vuelve monstruo, y de un monstruo que con toda su monstruosidad no consigue que alguien lo note es contundente y vale mucho la pena verse y leerse.

martes, 19 de mayo de 2009

Cuatro libros de animales


texto e ilustraciones: Satoshi Kitamura
LIBRO ÁLBUM

Primera edición: 1998
Segunda reimpresión: 2007
Fondo de Cultura Económica
Colección Los Especiales de A la Orilla del Viento


Gato tiene sueño
Perro tiene sed
Pato está sucio
Ardilla tiene hambre



Primera impresión

Una imagen donde aparecía una ventana. Gato se asomaba para encontrarse con una hilera de gatos dormidos sobre una barda: “Allá afuera no hay lugar”. Los personajes, los colores y la simpleza del texto me hizo correr a investigar quién era Satoshi Kitamura, y a hacerme de estos cuatro libros que los niños de menos de tres años no pueden soltar. El texto y las imágenes son de lo más sencillas; muestran acciones lineales, por eso son ideales para niños muy pequeños, y que alguien se los lea una vez, después, para sorpresa de los papás y maestros, el lector en ciernes querrá y podrá leerlo él.

Las ilustraciones están hechas con líneas de contorno y colores puros, lo más probable es que de tintas o acuarelas. La composición precisa, apunta la mirada siempre al protagonista de cada relato. Los animales son sumamente expresivos y todos tienen una meta en el libro: comer, dormir, lavarse, beber.

Reseña
Gato, muerto de sueño, busca su huequito perfecto para dormir, pero parece que todo está en su contra para conseguirlo.
Ardilla tiene hambre, se encuentra una nuez pero no dónde guardarla, ¿será la guarida de Topo, el nido de Pájaro o debajo de la roca el lugar indicado?
Pato vive un día con problemas climáticos y termina batido en lodo y hojas secas; jamás pensó que un simple paseo terminaría así.
Perro está en busca de un poco de agua para abrevar su sed. Escala, se aventura, se agacha, pero parece que todo está en su contra, hasta que encuentra su solución como por arte de magia.

Opinión
Una narración tiene como componente principal un conflicto que resolver. Quién diría que en un texto tan breve el autor consiga ponernos directo en el conflicto de la situación. Al final, todo se resuelve, y cada animal consigue su cometido. Chin, ya conté el final, pero en estos libros no importa tanto, sino el ritmo de las imágenes, los reveses para conseguir el cometido y, sí, esa meta anhelada que deja a cualquiera tranquilo.

lunes, 18 de mayo de 2009

Zorrillo el último


texto: Roxanna Erdman
ilustraciones: Enrique Martínez
LIBRO ILUSTRADO

Primera edición en español: 2002
Segunda reimpresión: 2007
Alfaguara Infantil


El zorrillo ahuyenta los colores. Por eso es negro, con una franjita blanca que reluce en su lomo como la de una autopista recién pintada. Junto con los pandas y las cebras, proviene de la época en que el mundo aún no era a colores.

Primera impresión
Conocí a Roxanna Erdman en el diplomado de ilustración de Casul. Nos dio una plática por demás entretenida acerca de literatura, ilustración y, luego de dos que tres interrupciones de una compañera que jamás apagaba su celular y de las campanas de una iglesia que repicaban a la menor provocación, Roxanna nos presentó Zorrillo el último y nos habló de lo que era un bestiario.
Así, cuando algún indeciso pasee por la librería y con la suficiente suerte tome este libro, notará que le habla, apela a uno, lo exhorta a leerlo (pst, pst!): “Éste es un bestiario. ¿Que qué es un bestiario? Ah, pues un conjunto de retratos de animales, de historias que los describen de la nariz a la cola (o del pico a las patas, según). Son retratos narrados y podrían ser retratos hablados si alguien te los leyera en voz alta mientras intentas imaginar qué rayos hace el zorrillo en el título de este libro”.
De vuelta en el diplomado, a cada uno le fue asignado un animal para ilustrar. A mí me tocó el tlacuache y recuerdo hasta ahora la imagen del tlacuache que sin haber visto las ilustraciones originales contemplé pendiendo como hoja de un árbol en la noche de los tiempos, hasta que se secó y cayó para convertirse en el animal que hoy conocemos: “Cuando la nostalgia se le mete en el cuerpo, paso a pasito va y se instala a colgar de una rama. No sería raro que un día reverdeciera”.

Las ilustraciones, en blanco y negro, están llenas de simpatía y precisión. Los personajes le hacen justicia al texto, lo complementan. Dibujos tradicionales con tinta y plumilla (tal vez estilógrafo) se descuelgan de la parte superior de la hoja o se asoman a intentar leer o esperar a que alguien abra el libro y, tal como la escritora impulsara, les lea en voz alta su propia historia.

Reseña
Veinticuatro semblanzas de animales que parecen de lo más usuales, pero, atento querido lector, podrían referirse a usted. Las narrativas descripciones son también mitologías, poemas en prosa y parábolas del ser humano. Además, todas consiguen un tono de intimidad que de inmediato genera un vínculo con el lector.

Opinión
Al leer Zorrillo el último no pude negar sentir que, lo mismo el puercoespín que la ardilla, vivía en gran medida en todos estos animales, y al revés. Así, ante la primera sospecha de que Roxanna pudo haberse basado en su gente conocida para crear la semblanza de cada animal, me atrevería a decir que supo ver profundo y más allá de cada persona, para conocerlas a todas y plasmarlas en veinticuatro animales que recuerdan y evocan a todos los que estuvieron, estamos y estaremos, animales y personas por igual.

jueves, 7 de mayo de 2009

La fuga


Pascal Blanchet
NOVELA GRÁFICA

Primera edición en español: 2007
Barbara Fiore Editora









Primera impresión
Sentada en las oficinas de Colofón, empecé a pasar las hojas de La fuga. El ritmo de las imágenes es capaz de hacerse escuchar: un hombre mayor se sienta frente a su piano a recordar. El arte y la vida van de la mano; el primero le provoca evocar el pasado, la otra transcurre como una canción.

Las ilustraciones son digitales, y la paleta consta de cafés y de rojo para enfatizar. Las imágenes conforman secuencias y a veces acentos. Hay una predominancia del lenguaje cinematográfico. Me encanta que en los acercamientos se notan detalles muy finos, como las líneas de contorno de rostro y manos, y la expresión facial del personaje. También se recurre en algunas páginas al collage, donde elementos incluidos están cargados de sentido: una cartilla militar, una discografía, una portada de un disco.

Reseña
En la ciudad, un hombre viejo llega a su casa, se sienta en el piano y recuerda. Así transcurre lo que dura su melodía un episodio distinto de su vida cada vez. La música es su ventana al pasado, pero se trata más de un vínculo consigo mismo que había olvidado. La fuga se convierte en un viaje interior.

Opinión
Con estos libros, a veces parecería que todo lo que habla de la vida, habla de la muerte, o que a una persona mayor sólo le pueden venir a la mente lo que quedó en el pasado. Pero con este personaje, la trabazón se debe a la anulación del contacto con el piano, como si se hubiera quedado sin voz. Por eso resulta tan representativo que no tenga texto, de ahí que el mismo autor lo defina como una novela gráfica. Así, con sólo imágenes, el libro se vuelve universal: accesible no importa la lengua que uno hable ni la edad que uno tenga. La vida y la muerte son cosa de todos.

lunes, 4 de mayo de 2009

El pato y la muerte

texto e ilustraciones: Wolf Erlbruch
LIBRO ÁLBUM

Primera edición en español: 2007
Barbara Fiore Editora


Desde hacía tiempo, el pato notaba algo extraño.
—¿Quién eres? ¿Por qué me sigues tan de cerca y sin hacer ruido?
La muerte le contestó:
—Me alegro de que por fin me hayas visto. Soy la muerte.

Primera impresión
Parada en la librería, me encontré con este libro. Ya antes, en una visita a Eva Janovitz, ella misma me lo mostró, junto con otro montón de libros que terminé comprando, pero no éste, ni siquiera lo leí. Y qué bueno, me habría dado una pena terrible ponerme a llorar ahí en su oficina, aunque casi igual fue hacerlo en la librería (por suerte no había nadie cerca).

Las ilustraciones son muy sencillas: lápices de colores sobre un papel ocre o blanco, luego recortado; así algunos elementos del fondo, que también son mínimos, como flores, árboles o un lago. Concreto y exacto; hasta La Muerte es sumamente expresiva y empática.

Reseña
Un pato un día se encuentra con la muerte. Nunca la había notado, pero siempre había estado con él. Quizá cualquiera podría imaginar el final, pero cómo un pato se hace consciente de su propia vida y de su propia muerte con la simpleza con que Erlbruch lo pone es definitivamente novedoso.

Opinión
Como ante Yo espero, muchos adultos suelen exclamar “Este libro no es para niños”. Pero pareciera que el tema de la muerte es tan ajeno a niños como a adultos. ¿Por qué negarle la estética de la muerte a un niño, a un adulto o a uno mismo?

Salvavidas

texto: Ricardo Chávez Castañeda
ilustraciones: Aitana Carrasco Inglés
CUENTO ILUSTRADO

Primera edición: 2006
Segunda reimpresión: 2008
Ediciones SM
Colección El Barco de Vapor - Azul (a partir de 7 años)



Empecé a llorar sin motivos cuando cumplí siete años.
—Nosotros no hemos hecho nada —decían asustados mi hermana y mi hermano que eran más pequeños que yo.
—Yo tampoco le hice nada —murmuró mi maestra cuando yo rompí en llanto mientras ella daba la lección de ortografía.
—Nadie le ha hecho nada —le explicó mi mamá a la doctora y a la dentista, cuando ambas terminaron rascándose la cabeza en el mismo consultorio.
—Todo está bien con este niño —concluyó la pediatra, luego de escuchar el latido de mi corazón.
—Sano y entero como roble —diagnosticó la dentista, después de asomarse por mi boca quizá para ver también mi alma.
Y sin embargo, yo continuaba llorando.


Primera impresión
La cuarta de forros fue creada para que el lector potencial se dé una idea de lo que hay dentro del libro, pero yo siempre he dejado al último esta parte porque muchas veces quien se encarga de hacerlo ridículamente cuenta el final o alguna parte importante que es mejor no conocer de antemano, y mejor opto por leer la primera página. Aquí, antes, he transcrito la primera página o el primer impulso del libro. Ésa fue la primera impresión que me causó: una intriga absoluta, ¿por qué llora este pequeño niño? O más bien, ¿por qué no puede dejar de llorar? Y aunque es un misterio, de alguna forma todos nos hemos sentido alguna vez así; en el fondo, no hay mayor misterio y, una vez más, la solución no parece ser tan importante como el trayecto en el cual el llanto comienza a calmarse y la revelación tiene lugar.

Honestamente, las ilustraciones también fueron una razón de peso para que tomara por primera vez el libro; las imágenes de Aitana me llaman mucho, sus personajes son exactos y se abocan a expresar una intimidad entre sí que en el texto se sugiere, pero que las ilustraciones reafirman. La técnica, collage, pasteles, tinta (?) Nunca he podido descubrir exactamente cómo consigue esas texturas y que todo se integre tan bien.

Reseña
Narrado en primera persona, un niño nos cuenta que un día comenzó a llorar y no pudo parar. Lo atienden toda clase de médicos, sus padres hablan con él, nada lo hace detenerse, hasta que un día consigue ponerlo en palabras. Tiene miedo a la muerte.