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lunes, 28 de febrero de 2011

No juzgues a un libro por su cubierta

Refranes y antirrefranes para toda ocasión

Alejandro Magallanes
Libro ilustrado
Primera edición: 2009


Breve y muy docta introducción a esta magnífica selección de perlas de sabiduría popular en la que se refuta la idea de que los refranes siempre dicen la verdad:

A buen entendedor, pocas palabras.
Un clavo saca a otro clavo.
        Juan Pueblo



!
Océano Travesía siempre sorprende con su propuesta editorial. Cuando vi este libro recordé alguna clase de análisis del discurso que tomé en la carrera, donde se hablaba de la estructura de los dogmas, que comparten por ejemplo los mandamientos o los refranes. Se trata de afirmaciones inamovibles, inapelables. Y de ahí el encanto de que para cada refrán (cuya verdad es universal y única) exista un contrarrefrán. Así se nos vuela la cabeza tratando de entender qué es lo correcto, como cuando tus papás te dicen que hagas algo y luego lo contrario: “No te pasa nada si te comes algunos huesitos de mandarina con el jugo. Apúrate, acábatelo ya”, seguido semanas después de: “¿Qué te pasa? ¿Por qué no escupes los huesos? No te los comas, ¡te va a salir un árbol en la panza!”.

*
Alejandro Magallanes se caracteriza por proponer siempre libros muy lúdicos. Este gran diseñador mexicano nunca se olvida de ese objeto cuyo funcionamiento puede variar y potenciarse al explotar de formas inimaginables todas las partes que componen un libro. Hay una rica muestra de técnicas de ilustración: collage, dibujo, digital y análogo. Siempre claro y justo con lo que cada página, línea y refrán necesitan. Sustenta su discurso en cada página desde el diseño, y con la fuerza de sus propuestas siempre consigue que los editores le den luz verde para, por ejemplo, suajar cada página de acuerdo con las necesidades del refrán en turno.

+
Magallanes no sólo le es fiel al objeto, sino que fortalece el vínculo que puede establecerse con un libro. Así, a cualquier edad, uno puede sentir entrañable las propuestas que esta autor regala constantemente al lector. Al dotar cada página de lo necesario, genera el contrapunto de cada refrán y contrarrefrán; ante la sorpresa, la risa, esa risa que lleva a la reflexión de lo inmediato y que se vuelca a lo universal. Por que si los refranes esconden verdades universales, este libro pone dinamita en el entronque entre dos mundos y, solos al fin, sin verdades, refranes ni universalidad, no queda más que reír y reflexionar, darle su justa medida a las cosas y sentirnos a gusto sin Dios, en un mundo de humanos hechos de particularidades no-universales.


lunes, 7 de febrero de 2011

Cartas desde el interior

John Marsden
Novela
Primera edición: 2007
Tercera reimpresión: 2010
Castillo de la Lectura
Ediciones Castillo






11 de febrero

Querida Tracey:

Para ser honesta, no sé por qué contesto tu anuncio. No es que tenga más amigos por correspondencia, pero éste es un domingo aburrido y húmedo; todo el mundo salió, y pensé en hacer algo diferente...

[...]

Mandy

P. D. ¿Por qué tienes un apartado postal? Creí que eran para las grandes compañías.


18 de febrero

Querida Mandy:

Gracias por escribir. Escribes bien, mucho mejor que yo. Puse el anuncio para pasar el rato, como un desafío, y sólo tu respuesta me gustó. Recibí otras tres de unos tipos en verdad pervertidos, bastante graciosos, pero repugnantes. Y las de algunos niños. Aun así, fue emocionante recibirlas...
No sé qué más contarte. De todos modos, espero que sigas escribiendo. Ha de ser divertido escribirle a alguien sin hablerlo visto nunca. Prescott está muy lejos de Acacia Park. Nunca he estado en Acacia Park ni en otro sitio por ese rumbo. ¿Alguien lee tus cartas, o puedo escribirte lo que yo quiera?

Por favor escribe,

Tracey


!
El año pasado empezó un diplomado en literatura infantil en el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, por parte de la universidad y de Ibby México. Como parte de las lecturas, recomendaron no sólo la de este libro, sino de una serie de notas periodísticas ante una polémica suscitada en Veracruz, cuando una maestra, además de las lecturas obligatorias, asignó éste y otros libros a sus alumnos de secundaria. Una madre hojeó el libro y encontró algunos párrafos llenos de violencia y temas poco apropiados para su hija. No se molestó en leer la novela completa, pero sí en hacer un escándalo en un periódico local y exigir que no hicieran gastar de más a los padres, y que prohibieran este tipo de libros que no pueden tener ninguna buena influencia en los adolescentes. No cabe duda de cómo llama la atención la censura. Tan pronto como tuve oportunidad, compré y leí esta extraordinaria novela epistolar.
Además de las notas sobre el libro, encontré esta entrada en el blog Libroadicto, de Javier Munguía, donde habla más de todo el problema generado en torno a Cartas desde el interior. Ver más.

*
La colección Castillo de lectura está conformada por novelas, por lo que no incluye casi en ningún caso ilustraciones, acaso alguna viñeta. Con todo, Castillo dio un giro al diseño de la misma, con portadas de colores muy vivos y una ilustración en blanco y negro que contrasta con el fondo y armoniza con la tipografía del título y autor. La portada de este libro estuvo a cargo de Abraham Balcázar.

+
Tracey y Mandy comienzan una amistad por medio de cartas. Como al principio de cualquier relación, dicen poco la una de la otra, pero poco a poco ahondan en quiénes son realmente. En este proceso descubren cosas tanto de su remitente como de sí mismas. Ambas pasan por periodos muy difíciles, no sólo por ser adolescentes, sino por aquello de lo que no pueden hablar con nadie más. Los silencios y las omisiones las dibujan a los ojos del lector, que nunca sabe más de ellas que lo que están dispuestas a compartir. La solución no viene de las palabras que reciben, pero consiguen no sentirse solas en un mundo que las ha aislado.


lunes, 19 de abril de 2010

Cuentos de la periferia

Primera edición: 2008

Nunca decía qué señalaba, o hasta dónde debías caminar, o qué se suponía que debías hacer una vez allí. De hecho, nunca decía nada porque los búfalos de agua son así, detestan hablar. Todo era demasiado frustrante para la mayoría de nosotros.

Primera impresión
Un búfalo de agua sentado en un terreno desocupado, con la hierba crecida hasta el ombligo se dedica a dar indicaciones a quien pregunta por ellas. Hay libros así, como ese búfalo con el que abre este libro de relatos.


Ilustraciones
Mi amigo Jorge dice que Shaun Tan tiene técnicas para traumar a cualquiera. En Cuentos de la periferia se da un despliegue que va desde el óleo hasta el scratch, pasando por los pasteles, el grafito y qué más. Lo que me encanta es que cada una está pensada de acuerdo con la historia en cuestión. No hay que olvidar que esos cuentos son como cartas o como fichas de una biblioteca que uno pasa a ver, como si visitara cientos de lugares.

Reseña
Un estudiante de intercambio; un intento por descubrir el límite y fin de la ciudad; un puñado de trozos de papel, un mensaje, un poema; un matrimonio feliz-infeliz, un matrimonio; un patio común; amnesia, mascotas, tierras lejanas...

Opinión
En una época en que casi todos buscamos respuestas inmediatas, consultar un libro (o a un búfalo de agua) puede resultar tedioso, pero enriquecedor. Para todo hace falta la paciencia, pues ahí se ocultan esas respuestas que con tanta ansia buscamos y que sólo el paso del tiempo nos permitirá ver.

domingo, 7 de marzo de 2010

Berta sueña


Ilustraciones: Juan Carlos Palomino
Novela ilustrada

Primera edición: 2010
A la Orilla del Viento

—Berta, apaga ya la luz, que es muy tarde.
—Sí papá, ya voy, ...enseguida.
—No, enseguida no, deja ya de leer, ya te terminarás el cuento, y ahora apaga la luz, que si no mañana no hay quien te levante.
—Sí, papá, ahora mismo.
Pero Berta no está leyendo el cuento. Está mirando la imagen de esa locomotora que arrastra unos cuantos vagones en la noche, bajo la nieve, y que está detenida en un pueblo todo nevado, y lleva un faro encendido, que ilumina los copos de nieve que parecen dibujados con una tiza pequeñita [...] Berta piensa que le gustaría ir en ese tren que atraviesa el bosque nevado, y en ese pensamiento se duerme, y sueña. Sueña que viaja en un tren que asciende por una montaña nevada y que llega a una ciudad toda iluminada con muchas bombillas, y es de noche , y es navidad, y ella es una princesa, y el tren atraviesa un puente, y desde la ventana por la que ella mira se ven los tejados de las casas; parecen las casas de un cuento.

Primera impresión
Conocí a Berta en un dibujo de Juan Palomino. No sabía nada de ella, pero me intrigaba esa niña sentada adentro de un bibelot, acompañada de un mono de nieve.
En otra ocasión, Juan me platicó la historia de Berta. Me dijo que se identificaba mucho con ella y que le hubiera gustado escribirla.
Luego llegó el día en que me prestó el texto inédito y me mostró casi todas las ilustraciones que después acompañaron y terminaron por conformar tan bien este libro que vale toda la pena leer. Y de hecho lo leí de jalón en una ida al trabajo. Me gustó tanto que cuando me bajé del camión tuve que sentarme afuera de un banco, sacar una libreta y escribir brevemente algunas cosas que me provocó (supongo que ésa es la verdadera primera impresión*).
Pero el día en que la vi de frente y ya con vida fue aquel de la presentación, donde el libro había nacido y pude llevármelo por fin para que formara parte de mi cajón de los tesoros —como el que Berta tiene—, pero que en mi caso se compone en gran medida por libros y sus respectivos recuerdos.

Ilustraciones
Como si el objetivo fuera generar  negros muy negros, grises en todas sus formas y blancos (reservados o creados), Juan Palomino se basta de tintas, estilógrafos, lápices y hasta grabados para dar vida a la atmósfera y mundo de Berta. Pero lo mejor de las ilustraciones está en la conceptualización. Desde esa entrañable portada, Berta se presenta a sí misma dentro de su propio mundo, y las ilustraciones son fieles a esta idea de un personaje y su mundo interior tan bien retratado en el texto. Así vemos a la protagonista habitar sus dibujos, su objetos coleccionados, cada hoja del parque o su propia soledad.

Reseña
El libro es difícil de resumir. Trata de una niña a quien le encantan los libros, dibujar, recoger hojas, coleccionar. Tiene un hermano pequeño y a veces siente celos de él porque su madre le pone mucha atención, y ella la necesita para que la ayude a terminar un rompecabezas que sola no puede terminar. Su amigo Miguel se fue a vivir a otra ciudad y ella ya le envió una carta que no ha tenido respuesta. Y Daniel ama como ella coleccionar hojas, que ella guarda en una caja junto con sus tesoros más preciados.

Opinión
Esta preciosa novela de Antonio Ventura empieza con Berta en su cuarto, cuando es regañada por leer hasta tarde. Lo que pasa es que su padre no comprende que hay más en leer que el acto mismo de desvelarse, y así entre imágenes, páginas y su propio sueño, Berta habita su mundo cuyo límite con la realidad es tan tenue que nos hace preguntarnos si realmente estamos separados de lo que soñamos, o si no se tratará de los mismos ojos con los que vemos todo, de día o de noche, dormidos o despiertos.

*Notas de la verdadera primera impresión
No sólo los libros cuentan historias. Ésta me llegó primero porque mi amigo Juan me la contó. Cómo puede un hombre identificarse con un personaje femenino no es un misterio, pero sí puede dar al traste las afirmaciones de aquellos que aseguran que hay “libros para niños”, “libros para niñas” y no llanamente “literatura”.
Cómo hay cosas de la novela que se quedan guardadas como si fueran parte de mi propia historia, de esa vida interior que todos tenemos, de esa vida con otras personas, de lo inefable, de una carta que no llega pero está presente desde el primer momento en la vida de la niña. Cómo el corazón es misterioso, las acciones son mágicas y todos somos Berta. Todos soñamos.

lunes, 22 de febrero de 2010

Lucas

Novela
Primera edición: 2009
A Través del Espejo

Vi a Lucas por primera vez el verano pasado, en una hermosa tarde de finales de julio. En ese momento no sabía quién era... De hecho, ahora que lo pienso, ni siquiera sabía qué era. Desde el asiento trasero del auto apenas pude distinguir una criatura vestida de verde que caminaba sigilosamente a lo largo del Stand en medio de una brillante nube de calor. Era una figura delgada y andrajosa con pelo rubio color paja y una manera de andar —me hace gracia recordarlo ahora—, una manera de andar que susurraba secretos al aire.

Primera impresión
Me recomendaron Lucas concretamente para El Morbito. Como quien me lo recomendó lo hizo con tanto ahínco, comencé a imaginarme que realmente le gustaba el libro, y me dio mucha curiosidad leerlo. Pero cuando llegué a la oficina, me di cuenta de que no era la única curiosa y esperé un par de semanas. Las primeras setenta páginas son un gran planteamiento: parece que nada va a ocurrir, todo transcurre demasiado lento. Pero la historia no tarda en tomar su ritmo y una vez que lo hace resulta difícil dejar de leerlo.


Reseña
Cait McCann, una niña-joven de 15 años, vive con su padre en Hale, una pequeña isla inglesa. Dom, su hermano, llega de visita de la universidad. Cait ve por primera vez a un joven de cabello rubio y de inmediato se queda prendada de él. Una historia llena de pasiones encontradas, mentiras, intrigas, amor y dolor.

Opinión
A los 15 años todo suele ser extraño. Narrada en primera persona, Cait cuenta la historia de lo que ocurrió con Lucas, un chico misterioso a quien apenas conoce y que va develando poco a poco su personalidad para que  Cait descubra en ese trayecto la suya. Parece que nada ocurre, pero dentro de la gama de sentimientos contenidos y acciones sin ejecutarse, grandes revelaciones tienen lugar. No digo más porque no me gustaría arruinar nada, basta decir que cosas malas se avecinan siempre, anunciadas por la narradora desde la primera página, pero ¿qué cosas? Hay amor correspondido, se es joven, ¿qué podría salir mal? ¡Descúbralo! 

Citas favoritas
· “No creo que la valentía sea algo de lo cual haya que sentirse particularmente orgulloso. Por lo general se trata sólo de hacer algo que no quieres hacer con tal de evitar hacer algo de lo que tienes aún menos ganas.” 
· “Conténtate con lo que eres y no busques cambiar; ni temas el último de tus días ni lo añores”.
Marco Valerio Marcial


domingo, 7 de febrero de 2010

Escalofriantes historias de niños prodigio


texto: Linda Quilt
ilustraciones: Michael Sowa
NOVELA ILUSTRADA

Traducción de Elisa Lucena
 

Primera edición: 2007
Las Tres Edades
Ediciones Siruela



Primera impresión
La portada es una ventana que jala como si hubiera un día soleado afuera. Luego vine a enterarme de que las ilustraciones eran de Michael Sowa, ilustrador no sólo conocido por su aparición en la conocida película Le Fabuleux destin d'Amélie Poulain, sino por tener libros increíbles que raramente se consiguen en México. Pero también el título es un imán. ¿Por qué esas historias contenidas en el libro son escalofriantes, por qué lo son si se trata de niños prodigio? Este título aunado a la imagen de portada funciona como ese mejor no lo leas e invita de inmediato a cualquier curioso a meter las narices dentro de estas siete narraciones.

Las ilustraciones están hechas con óleos (ya me imagino cómo se verán en vivo, sería un deleite poder gozar de exposiciones de estos ilustradores; ¡lástima que aún no exista un lugar para la ilustración como arte!, pero sí qué bueno aquel que tiene en los libros). Sowa ilustra atmósferas. Sus personajes no siempre son lo que se espera —casi siempre se tratan más bien de animales—. Exhalan cotidianidad. Recuerdan mucho a la obra de Hopper con ese desfase que pasa de lo cotidiano a una sensación de extrañamiento hacia lo que vemos que, sin saberlo, se despliega en la intimidad. Capta así un instante donde se recupera la esencia del personaje: lo cachamos en ese momento donde muestra su alma, en ese intersticio que aparece a veces frente al espejo, a veces frente a cierta persona, a veces en ese instante de absoluta soledad.

Reseña
Melinda Milford es una niña que no puede decir mentiras, literalmente no puede, sólo la verdad. Orville O’Raghallaigh es un hombre que olvida las cosas apenas le pasan. El pequeño Norm no parece tener nada malo, pero es demasiado normal. Las hermanas A y B no pueden distinguirse por más que uno lo intente, pero una de ellas es tan sobresaliente que debe ocultarlo. Begon Howard Reginald Stafford Llewelyn-Fitch carga una maldición cada que alguien pronuncia su nombre. Wanda Wippleton no se preocupa demasiado por las cosas, pero siempre la acompaña una muy buena suerte. Y Balthazar Bollinger nació siendo esférico y ligero; un día encuentra su verdadero potencial en el arte. Siete cuentos (escalofriantes) de estos niños prodigio.

Opinión
Cada historia es un cuento que se narra con un ritmo pausado y certero que cautiva de inmediato al lector. Cada personaje muestra una cualidad humana que, sin ninguna intención de moralizar, refleja la complejidad de cada persona y de aspectos que nos implican a todos. Graciosos e inquietantes, cada personaje se queda en la memoria como muestra de vidas llevadas de manera simple, de cierta forma determinadas por esa particularidad mostrada desde niños.


Dato curioso
Linda Quilt es una escritora inglesa que, dada su nacionalidad, escribe en inglés. Sin embargo, se rumora que no en realidad se trata de un pseudónimo de Hans Magnus Enzensberger, escritor alemán de libros como El diablo de los números y ¿Dónde has estado, Robert?, a quien ahora me muero de ganas por leer.
Da click aquí y en el segundo 58 verás a Sowa hablarle a Amélie.


martes, 20 de octubre de 2009

El curioso incidente del perro a media noche


Mark Haddon
Traducción de Patricia Antón de Vez
20ª edición: 2008
Salamandra


Pasaban 7 minutos de la medianoche. El perro estaba tumbado en la hierba, en medio del jardín de la casa de la señora Shears. Tenía los ojos cerrados. Parecía estar corriendo echado, como corren los perros cuando, en sueños, creen que persiguen un gato. Pero el perro no estaba corriendo o dormido. El perro estaba muerto.


Primera impresión
Decían “léelo”, decían que era un libro que casi de una sentada iba a leer, decían que lo comprara, me hablaban de él, decían que era memorable y me volvían a decir “léelo”. Un día una amiga publicó un video narrado por una niña acerca de su hermanito autista (“Mon petit frère de la lune”) y otros amigos comenzaron a comentar, hasta llegar a El curioso incidente del perro a media noche. Pero fue hasta este cumpleaños que Rox me lo regaló y hasta esta semana que casi literalmente de una sentada lo leí. Y como toda gran historia, hoy que terminé de leerlo, siento ese gran vacío que se genera cuando los personajes se vuelven parte de ti, cuando sientes que los conoces, y cuando te das cuenta de que la historia acabó y sientes que los vas a extrañar; desde la entraña lo sientes.

Ilustraciones
Aunque es una novela, El curioso incidente del perro a media noche tiene algunos dibujos, juega con la tipografía y se apoya en recursos gráficos que consiguen que uno como lector se meta de lleno en la historia y sienta y comprenda lo que Christopher, adolescente autista, percibe y siente.

Reseña
Christopher descubre muerto a Wellington, el perro de su vecina, la señora Shears. Le gustan los perros porque son leales y más inteligentes que muchas personas que conoce. Le duele que lo hayan matado y está dispuesto a descubrir al asesino. Fanático de Sir Arthur Conan Doyle, de las historias de Sherlock Holmes, del Perro de los Baskerville. Christopher comienza a y a hacer de detective y a escribir una novela policíaca (que de hecho tenemos en las manos), gracias a la cual nos damos cuenta de su vida, de su manera de razonar, de sus miedos, gustos y recuerdos, y develamos un misterio de la mano de este gran y original narrador.

Opinión
Este libro sin duda alguna se ha convertido en uno de mis favoritos. Apela por más de una vía al lector. Los dibujos que presenta para que uno consiga entender realmente de lo que está hablando el narrador, que aseguran que su mensaje sea unívoco y objetivo, y a la vez su conciencia franca de que el lenguaje está plagado de metáforas, de símiles y de mentiras; la serie de problemas matemáticos que cita y que lo fuerza a uno a sentarse detenidamente a seguirlos hasta comprenderlos o desechar la capacidad misma de entender otros; la responsabilidad emocional que a veces parece reducirse a la del lector, porque Christopher narra y describe, pero se confiesa incapaz de atar ciertos cabos, leer el lenguaje corporal (“la gente habla mucho sin utilizar ninguna palabra”), de expresar sus sentimientos como su padre o Siobhan (su maestra)... En fin, el punto de vista del narrador en apariencia sesgado recuerda que nunca es demasiada sensibilidad, que sólo se trata de conocer al otro y en esa medida ser pacientes para poder entenderlo y amarlo. Y está claro, no es tarea fácil.

viernes, 9 de octubre de 2009

El Morbito


Periódico para ojos curiosos
"Mejor no lo leas"
:onírika
núm. 0 · La oscuridad
2009


El miedo te atormenta y luego se evapora: en la noche es más grande que tú, en la mañana desaparece.
La luz se va. No cierres los ojos: mira de frente al miedo, a la noche, a la oscuridad. ¿Te atreves?

Primera impresión
Quizá más que hablar de primeras impresiones, deba empezar diciendo que El Morbito es un sueño hecho realidad. Desde niña me gustaba inventar revistas con quien se dejara: mis vecinas, mi prima Itzel o yo sola. Me encantaba contar historias e ilustrarlas, teniendo siempre clara esa parte de que para contar una historia hay que contársela a alguien.
En ese entonces mi lector en potencia eran mis papás, mis vecinos, mis amigos, mi familia; quienquiera que tuviera cerca. No sé por qué ahora que soy más grande, ese lector se ha convertido en lo que en el mercado se delimita como el público infantil. Tal vez sienta que los niños pueden escucharte de una forma especial, sin vacilación alguna de acercarse a cualquier tipo de historia acompañada de imágenes; pero en realidad es que aún hay ciertos adultos que trazan una línea en realidad inexistente entre el mundo infantil y el adulto, como quien se empecina en negar que día a día habitamos mundos ficticios en la vida cotidiana y visitamos mundos reales en lo que leemos (y viceversa) y a cualquier edad. O tal vez tenga que ver con esa idea transmitida por algunos padres (por lo menos por el mío) de que al crecer uno debe alejarse más de las caricaturas y acercarse a la realidad.
Pero mi pasión está en esa conjunción: la del texto con la imagen, la de la realidad con la ficción, no importa la edad.

Cambio de planes
Irónicamente la creación de este blog se dio por el proyecto frustrado de una revista literaria para niños, y hoy lo uso otra vez para celebrar con una emoción sin precedentes lo que siento como mi primogénito.
El Morbito ha nacido en una familia de esas que se hacen en la vida. Dios nos hace y nos vinimos a encontrar por suerte y así, en los últimos meses al lado de Jorge, Mario y Anie (grandes amigos triveroquios) este periódico para ojos curiosos tomó forma cual feto en el vientre materno (a saber, nuestras cabezas, discusiones, negociaciones, creatividad y pasiones) hasta verse materializado en 16 páginas palpables llenas de todo eso que a los cuatro nos apasiona: historias ilustradas en forma de historietas, chistes, cuentos, ensayo, novela por entregas, y por supuesto, muchas y hermosísimas imágenes. El tema para el número cero es la oscuridad, la noche, el miedo. A partir de 2010 saldrá regularmente.

Opinión
Será para mí un gran gusto que ahora sean ustedes, queridos lectores, quienes me compartan sus opiniones de esta obra. Pero antes tienen que correr a conseguir su Morbito y leerlo si es que se atreven, ya que no por nada el lema del periódico es “mejor no leas”.

Visitar sitio de El Morbito

viernes, 18 de septiembre de 2009

El poso de café


Aitana Carrasco Inglés

Faktoria K de Libros
Madrid
Colección Quitapenas

Aquella tediosa tarde, mis pies, decididos a vagar sin rumbo, se detuvieron sin previo aviso. Alcé la vista y apareció claramente ante mis ojos una extraña cafetería que nunca antes había estado allí. Pedí un café, creo recordar, o quizá el café me pidió a mí. El caso es que, tras el último sorbo, caí en él. En el poso de café. El pozo del café...


Conocí a Aitana primero de oídas: había ganado el premio A la Orilla del Viento del FCE y tenía una forma peculiar de ver el mundo, según me dijo mi amigo Juan Carlos. Luego la conocí en persona: ahí estaba la Niña Roja recortando concentrada y pegando. Belén García tomaba también ese taller con Adelchi Galloni en el Instituto Italiano de Cultura en el D.F. y la miraba con admiración mientras me contaba cómo Aitana utilizaba recortes de grabados antiguos y les daba un toque único al convertirlos en su propia ilustración. Pero el día en que hablé con ella y realmente la conocí (la tercera es la vencida) fue una noche antes a su partida (ironías de la vida).

Casualmente El poso de café es justo el resultado de ese taller de Adelchi Galloni, de ese ingenio del que me hablaba Juan Carlos y de la maestría que reconocía Belén. Y bueno, este post viene como consecuencia de que por fortuna la haya conocido a tiempo antes de irse, y del gran cariño y admiración que nació luego de esos tres encuentros y de cada encuentro que vuelve a aparecer cuando me encuentro con un nuevo libro de la Niña Roja.


¡Ojalá llegue pronto a México!
más de uno ya lo espera...