viernes, 4 de septiembre de 2009

¡Sálvate Elías!


texto: Élisabeth Brami
ilustraciones: Bernard Jeunet

LIBRO ÁLBUM
Primera edición: 2006
Kalandraka

Libros para soñar

“Escucha bien, Elías. A partir de ahora, te llamas Emilio, ¿entiendes? Y el señor y la señora François son tu tío y tu tía. Tienes que portarte muy bien. Volveremos”.



Primera impresión
Movida por mostrarme un ejemplo de ilustraciones en volumen, Anie fue al librero y me entregó ¡Sálvate, Elías!. Yo no me esperaba que, además de lo grandioso de las imágenes —en técnica y en contenido— la historia fuera a ser de ésas que te paralizan frente a la última página, la línea final, que hacen brotar las lágrimas (de niña jamás lloré por un libro ni por una película, qué raro).

La historia que cuenta es de ésas que te hacen volver y revolver las páginas cuando terminaste de leer para tratar de comprender el torbellino que pasó sobre ti. Luego volví a la oficina con Anie, y me recibió con una gran sonrisa, como si supiera exactamente lo que me acababa de vivir en ese libro.

Las ilustraciones suscitan millones de sensaciones y segundas lecturas. Guardan un discurso de ambivalencia o ironía que también tiene la historia, pero consiguen darles la vuelta, como toda buena ilustración. Creadas con papel maché, cartones, papeles y más, los rostros de los personajes no reflejan ninguna emoción contundente, casi cada página contrapone un ambiente seco (enfatizado por colores ocres, oxidados) a una página blanca que acoge el texto; en su parte baja se pasean animales: patos, ratas, un perro, un animal distinto en cada página. Como si nadie sintiera o como si ninguno, niño ni animal, pudiera hablar lo que siente.

Reseña
Un día Elías y sus papás dejan la casa “sin echar la llave”. Elías sólo tiene ocho años y no comprende muy bien la situación. Sus padres se van y lo dejan en el campo con los François, quienes ahora tendrán que pasar por sus tíos. Pero ellos pronto arrancan la estrella amarilla de la manga de su camisa y la pesadilla inexplicable se vuelve más y más grande, y la eterna espera del regreso de los padres resulta absolutamente desoladora.

Opinión
Si el miedo más profundo de un niño es perder a sus padres, cuando Elías además tiene que renunciar a su propio nombre, pareciera que queda flotando en la nada, que deja de existir. Sólo tiene ocho años y hasta su estrella amarilla ha perdido.

Las obras de tinte social a veces suelen hacer explícito un solo mensaje, pero no es el caso de ¡Sálvate, Elías!. La elección del narrador es determinante para generar ese ambiente confuso e incompleto: falta información —y no se dice de manera explícita nunca—, faltan colores, mientras que las texturas y los personajes mismos parecen irremediablemente desgastados. Mucho tiempo ha pasado sobre ellos y no están en lo que se mira o lee, sino en ese lugar donde cada vez el lector consigue identificarse con ellos, con él: Emilio o Elías.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Abril estoy muy interesada en conseguir este libro, me podrías pasar el dato please!!!
me encanto la reseña y la forma en la que lo presentas, es un libro curiosidad que agradeces haberte topado en la vida!!
muchas gracias
Sagui

Habril dijo...

Hola Sagui

No sé dónde vivas, pero para comprar libros muchas veces puedes guiarte por la editorial y buscar quién lo distribuye en tu país.
Kalandraka es española. Normalmente en las ferias del libro se consiguen muchos libros que a veces no hay en librerías, por internet o tal cual en librerías. Éste me lo prestó una amiga, y ella lo compró en una feria del libro, me parece.
Acá en México la editorial Kalandraka es distribuida por Colofón (viene en la columna de la izquierda).
Espero que haya sido de ayuda...
Suerte y gracias por pasar!

Anónimo dijo...

MIl gracias tendré entonces que pedirle a Horacio que me eche la mano en conseguirlo, por cierto, estoy en Mexique.

Otro libro ilustrado infantil que habla del Holocausto es el de la Historia de Erika de Ruth Vander Zee e ilustraciones de Roberto Innocenti, este último es el premio Hans Christian Andersen 2008, también es de Kalandraka y lo encontré hace algunos años en la feria de Minería.
Una historia espeluznante pero que conservando la esperanza, narra la historia verídica de Erika, y esta es una de muchas que por fortuna se han rescatado para contar al mundo lo que pasó.
Saludos
Sagui

Habril dijo...

Ah, pues conoces a Horacio y todo, qué bien.
Y gracias por la recomendación, ahora en la FILIJ que viene en noviembre también hay posibilidad de comprar con muchos descuentos, así que hay que aprovechar!

Anónimo dijo...

Seguro!!!
Me gusta tu blog, y para aligerar ánimos pidele a Horacio que te consiga el libro de Enamorados, es un caramelo, siempre te deja un buen sabor de boca, a ver con que novedades nos encontramos en la FILIJ, como bien lo has escrito no hay como descubrir libros que te generan algún tipo de emoción!!!